lunes, 29 de septiembre de 2008

Siempre tan lejos. Ha muerto Cocó Ciëlo


En lunes como éste uno se hace mayor de pronto. Más aún. Una llamada telefónica a primera hora y la desidia de empezar la semana se convierte en tristeza. “Han matado a Cocó Ciëlo.” Todos los noctámbulos de Madrid la conocían bien. Formó un grupo mítico, Silvania, que murió y se reencarnó en Ciëlo, otra formación que yo adoro. Se ganaba la vida pinchando, y lo hacía como pocos: mezclando la hipnosis de ritmos electrónicos con melodías dulces y canciones. Canciones protagonizadas por personajes complejos. Recuerdo ahora un momento grandioso, la última vez que le vi pinchar, en Stardust, unos de esos segundos que se alargan por minutos, una transición entre dos temas con la sala iluminada en tenue, mil reflejos de bola en las paredes, gente que aprovecha para mirarse y mirar, y ella reinando con una gran canción escondida en la manga.

Cocó Ciëlo tenía fama de mala, algo que nunca entendí después de conocerla. Tomamos más de un café juntos y nos escribíamos a menudo. El luto en nuestros días incluye reencontrar viejos correos y conversaciones en el disco duro. “Mientras tanto, quizás sí debieras procurarte más fiestas, risas y momentos ligeros.” Sabiduría de lo frívolo. Defendía con naturalidad un amor sin géneros, que yo nunca entendí pero secretamente envidiaba. Siempre me pareció la más guapa de la fiesta.

Por terrible y violenta, su muerte se convierte en algo aún más inexplicable. Voy a intentar reírme para que no se enfade. Me gustaba ese genio suyo que escapaba por debajo del maquillaje. Defendía las noches mágicas, pero también las tardes. Su tema “Siempre tan lejos” contiene todo lo que me gusta en música: melodía sencilla, ritmo bailable, inicio retardado y habla de amor.

Siempre fue la más guapa de la fiesta.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da mucha pena la verdad

Rosa

La Semana Fantástica dijo...

Es curioso, Rosa, cuando me has llamado para darme la noticia, no he sabido reaccionar, y me dio por quitarle importancia. Era sólo miedo.

Toshiaki dijo...

Jo. Yo de Ciëlo conozco "Radio Subterránea" y "Vamos a caminar". Siempre me ha gustado ese toque electrónico-sensible que destilaban estas dos canciones.

No sabía que la noticia que he visto hoy de refilón en la tele se refería a él.

Qué malo rollo, Fantástico...

La Semana Fantástica dijo...

Sí, es aún más triste cuando lo lees como lo cuentan en el ABC:

"Nuevo domingo sangriento en la región con una muerte violenta más, la número 55 en lo que llevamos de año y la segunda en cinco días. El suceso ocurrió en pleno distrito Centro, en el número 5 de Isabel la Católica, situada detrás de la Gran Vía, junto a la plaza de Santo Domingo."

Qué penita, toshi.

Música dijo...

q casualidades con los números y no veas la de la Guadaña que se ha paseado intensamente por mi radio de comunicación...que se vaya para otro lado, please

Anónimo dijo...

Vaya semanita llevamos... Aunque parezca un consuelo inútil, es cierto que Paul Newman o Cocó no mueren. Dicen que alguien muere cuando te olvidas de esa persona. Y supongo que ambos seguirán vivos mucho tiempo (quizás más Newman, por razones obvias). Yo tengo mucha gente viva en mi corazón (muertos y no muertos) y mientras yo viva ellos/as seguirán con vida. Ahora que lees, Fantástico, al jerezano José Mateos, te dedico unos versos del libro "Reunión", Canción 8, página 100 del libro: "Si adonde voy nada hiere/ ¿de qué tengo miedo, / muerte?". Espero que te sirvan de consuelo en esta semana terrible en la que el otoño entra con la guadaña en nuestros corazones.
A mi me gusta más el otoño en un café, hablando de poesía. Quizá algún día en Córdoba estaría bien, ¿no Fantástico?

BEING BORING

Anónimo dijo...

es muy triste... buff... y a la persona que ha escrito lo de la Razón? muy fuerte...
besitos y animo
Emmi

La Semana Fantástica dijo...

Cuánto 5, es verdad, Música. Tú siempre fijándote en esas cosas...

Muy a gusto nos tomamos ese café otoñal y cordobés, querido Being. Todo octubre estaré fuera de España (os lo cuento ya mismo...), pero en noviembre buscamos sitio y cafetera, ¿vale? No había llegado aún a la página 100, "horizontal y sereno"...

Lo de La Razón es despreciable, Emmi, cierto.

Anónimo dijo...

"Venimos de la Cuisine".
"Somos de Cocó".
Tú me la presentaste un viernes; se quedó poquito, y se fue regalando eso: continuación de la noche, más derroche de fiesta...

chuikov dijo...

Vaya, ni imaginaba que lo conocías. Qué pobre.Hoy incluso me tocó hacer una entradilla sobre el tema.

Anónimo dijo...

Emplazado quedo.


BEING BORING

La Semana Fantástica dijo...

Es bonito marcharse así, regalando noche, ¿no, anónimo-cantaruxa?

Qué cosas tienen los días, chuikov. Tú informando de ello, yo recibiendo ansioso las noticias.

Nos vemos por La Corredera, Being, claro que sí.

Música dijo...

siempre nos queda la Corredera....

Anónimo dijo...

Veo que andamos una pandilla de cordobeses repartidos por el exilio (interior y exterior). Sí, la Corredera, o el Soul. Con Córdoba a mi me pasa como con los novios: cuando la tengo lejos la echo de menos y cuando estoy allí estoy deseando volver a estar a mi bola justo a 130 kilómetros. Siempre he sido así de contradictorio.

Besos,

BEING BORING

Magapola dijo...

Siempre fue una de mis asignaturas pendiente.

La Semana Fantástica dijo...

También hay algo de eso en mí, Being. Y también me gusta el Soul ;-)

Pues ahora es un buen momento para acercarte, magapola... Aunque sea como pequeño homenaje.

Walter Kung Fu dijo...

Fui fan de Silvania, en ésa época en la que uno tenía que comprar sus discos para poder escucharlos. Luego me desenganché, pero sí me provocó tristeza la noticia de tan trágico suceso.

La Semana Fantástica dijo...

Cocó también es grande por Silvania, desde luego. Pero escucha algo de Ciëlo, walter kung fu. Merece la pena.

zahories dijo...

Lo siento mucho chico. Justo me lo contaron por la mañana en la oficina, un compañero que también lo conocía, incluyendo trozitos de leyendas sobre él, y aquella historia me dejó impactado todo el día

La Semana Fantástica dijo...

Querido zahorí, ¡un abrazo muy grande!

martin dijo...

vaya racha...