domingo, 4 de octubre de 2009

Hoy cumplo dos años

Una de las razones, varias hay, por las que un día quise crear un blog fue por unir cosas. Escuchas una frase y a ti te recuerda a otra conversación, una imagen te hace saltar a un libro, una canción te abofetea y te arranca un relato. Hoy La Semana Fantástica cumple dos años de vida y ha muerto Mercedes Sosa. Yo quería hablar de que me sentía culpable por haber ido abandonando este lugar que un día con No me gusta el cardhu, en una Segovia plagada de escritores, inventé. Quería hablar de que no sólo tengo yo la culpa, que también la tienen las horas que el trabajo me une a la pantalla, que me hace huir de ella cuando acabo mi tarea. Pero va y se muere Mercedes Sosa, y yo en Buenos Aires, y la televisión parece que se olvidó de los cortes de tráfico, de los huelguistas de Terrabusi que acaban encerrados en su propia fábrica, de las crisis, y pasan las horas del domingo escuchando cantar a Mercedes.

Yo tenía 18, o 19 años, y Rut me pasó una cinta de casette con canciones de Mercedes Sosa. Me dijo que era argentina, supongo, pero yo la convertí en mexicana, mirá vos. Sé por qué. Rut me hablaba de un amor atormentado y mexicano que ella tenía y yo sentía envidia y rabia, a la vez. A mí me gustaba Rut y me enamoraba escuchar a Mercedes Sosa. También podría cambiar el orden de estos amores.

Justo ayer charlaba con Natalia e Inés en una pizzería de San Telmo sobre la intimidad que siento con La Semana Fantástica, que nada tiene que ver con Facebook, por ejemplo. La mayoría de las cosas que aquí me gusta contar sería incapaz de mostrarlas en Facebook. "Pero en Facebook eres tú, muestras tu cara, tu nombre...; debería ser al revés", me dijeron. Y es cierto. El pudor tal vez sería más propio de lo otro. Incongruente. Pero qué no lo es.

Por cosas así empecé a escribir este diario. Por ponerle fecha a lo que me pasa, porque soy un negado en eso, más de una vez lo he contado aquí. No sé cuánto seguiré haciendo semanas fantásticas, hace tiempo que perdí el ritmo, pero me gustó que hoy pasasen estas cosas.

Y para ponerle música, la canción que más me gustaba entonces.


16 comentarios:

Paco dijo...

Muy bonito Emilio, muy bonito! Pero que no se tengan que morir tantos de los buenos para que La Semana Fantática siga con vida!

Lara dijo...

No sé por dónde lo dije, pero era la banda sonora de mis viajes familiares en coche. También Atahualpa y ect.

Me alegro de mirar y ver que acabas de actualizar. Es como verte un poco.

Entiendo lo de la intimidad y el face.

Yo no intimidad-face tampoco.

No quiero que vuelvas porque sé que estás bien allí y porque tenemos que montar una fiesta destroyer en tu casa antes de que la ocupes de nuevo (es coña), pero tengo ganas de verte!

Un vaso lleno de vino por Mercedes.

La Semana Fantástica dijo...

De pronto me escribes, Lara, y creo que te estaba escribiendo cuando contaba lo de Mercedes. Por el correo que te debo.

De pronto escribes, Paco, y creo que no te conozco y creo que es genial celebrar estos dos años con un nuevo paseante en mi querida Semana.

Pi dijo...

Hoy en fb una amiga reencontrada de la adolescencia (de esas que bien que hayas localizado, pero con las que nunca vas a cruzar más de tres líneas muy típico en el poco íntimo fb)colgó esta canción.

Y recordé que a mis 14, a mis 20 y a mis 31, la tenía como una especie de grito de guerra.
Yo siempre puse a MS en chile.
Muy mal tu falta de hábito, hay que escribir, joven, hay que escribir.
Pero guay que no hayas abandonado.
La intimidad. También podemos ser extraños personajes bipolares.
en fin.
felicidades!

piruetas dialécticas dijo...

Rey moro, felicidades con reprimenda: no puedes abandonar algo que se te da tan bien y que nos deja saber algo de ti, aunque sea en diferido.

Música dijo...

no lo dejes, se te añora rey, esa forma de sentir, contar y compartir.
Un beso enorme y feliz cumpleblog

La Semana Fantástica dijo...

Así que tú también cigarreabas, Pi... Uhum... Me gusta, bipolara mía.

Gracias por reñirme, piruleta flower.

Muchos besos, musiquitaita.

Toshiaki dijo...

Esto es pura terapia..., y una buena terapia dura mucho tiempo :)

Pi dijo...

Cigarreaba, y cantaba aquello que ahora te dedico y no sé si te pega: "por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso.... que el amor es simple, y a las cosas simples, las devora el tiempo...
Uno vuelve siempre... a los viejos sitios donde-amó-la-vida"

La Semana Fantástica dijo...

Uhum, no soy yo muy de terapias, toshi... Pero vale.

Creo lo que dice esa canción, al menos hasta donde sabiamente has cortado la canción, Pi. Lo que viene luego es demasiado triste.

Natalia dijo...

te escribo también aquí, emilio, aunque, en la divisoria de aguas, donde yo habito es en el facebook... en el facebook y en buenos aires, claro.

nos contaste, cierto, que cumplía dos años el blog, y explicaste por qué "la semana fantástica", el corte inglés, su eslogan y su icono de banderilla verde facilmente reconocibles...

entiendo la diferencia, entre uno y otro espacio. tal vez podrían convivir, pero, en todo caso, por ¿qué no separarlos? nos pasamos la vida separando esto de aquello, y algún sentido tendrá, al menos que la cosa tenga un orden, que el caos no nos tape como una frazada demasiado pesada

has cruzado el charco, y debe llevar tiempo saber dónde te encuentras. para luego volver a esta escritura, que decanta (tal vez esa se la diferencia del facebook, donde todo puede residir -y suele hacerlo- en la superficie). entonces, volver aquí, a tu semana fantástica.

por cierto, en tren de confesiones, es de pronto tan natural que estés en buenos aires,emilio...

La Semana Fantástica dijo...

Voy a pensar que fue eso, el cambio de paisaje, lo que me separó un tiempo de esto. Y que he vuelto.

Gracias, Natalia. Y sobre todo, por lo último que dices. Gracias x 2, porque tú tienes mucha, mucha culpa de que para mí también sea ya tan natural estar aquí...

Manzanero dijo...

Felicidades con retraso! Aunque mejor tarde que nunca, ¿no?

Y quiero que escribas, que te evadas del mundo, que nos deleites con tus palabras, quiero que estés aqui! =D

Ro dijo...

Cuánto me gusta escucharte, Emi, no lo dejes, please, sigue escribiendo; a Mercedes Sosa también, me recuerda a mi infancia, mis padres solían poner sus discos, y después, ya más mayor, lo hacía yo misma.
Besos

Anónimo dijo...

Felicidades por los dos años de vida. Llevaba un par de semanas sin leerte, agobiado por mis circunstncias pero me ha emocionado un texto tan bonito como el de hoy.
Que tu semana fantástica no nos abandone, al menos mientras regresas.

Un abrazo

BEING BORING

Emilú Soares dijo...

Emilio, qué bien un poco de ti desde Buenos Aires. Bueno, qué te puedo decir de los silencios, que también cuentan, en la intimidad así como en la intimidad de un blog. Comparto la nostalgia por M.S. Un gran abrazo desde Londres, ahora con anocheceres prematuros y lluviosos en víspera del invierno.