lunes, 28 de abril de 2008

Camisetas

CAMISETAS
(El apetito, Luis Muñoz)

Se cambiaron la ropa entre los dos
en los primeros días.

La camiseta negra con los dioses aztecas
recuerdo de un museo,
por el jersey fino de pico
de listas amarillas veteadas de azules.

El polo añil gastado de hacía cinco años,
por el blanco de seda, como alado y de puntos,
de cuello blando y grande.

Era como un abrazo ceñido y vaporoso.
Acostumbrar tu piel al tacto de la suya,
imponerlo al salir como una caricia.

Si se encontraban solos en citas agridulces
con antiguos amantes,
la dulzura del otro
soplaba en el tejido.
Si se encontraban lejos como una sombra débil
al borde de las sombras,
el otro aparecía como una fortaleza.

Era la afirmación que siempre les faltaba,
el toque permanente de alerta en sus afectos.
Y, eso sí, no escucharon que nadie les dijera:
los hilos de la tarde se cosen sin la tarde.


(Me vais a perdonar que esta vez no diga nada... Esto es un regalo. Algo que debió ser hace unos días, y no fue, y ahora es. Va por usted, Mr. Greek, en su día. Y para todos los demás... Nunca viene mal un chute de poesía como ésta, ¿no creéis?)

12 comentarios:

Pi dijo...

¿Y cómo es que nadie ha comentado esa belleza de poema? Eh? es que les voy a echar la bronca a todos... grrrrr.
Ay, las camisetas. Y cuando quedan grandes, sirven para dormir, y sientes como si te abrazaran por la noche, y te pudieras acurrucar en su pecho... que huele todavía a colonia.(pero nadie nos dice que el aroma se va... y al final sólo queda la lavadora)

Sunion30 dijo...

....leyendo un poema así uno no puede más que callarse y visualizar el intercambio de ropa como retales de uno mismo que vamos dejando en otros, nos vistan por fuera o por dentro. Y es que hay tejidos que se adaptan a nosotros como una segunda piel.

Fantásticos versos en la Semana Fantástica. Gracias por el monográfico Muñoz ;)

Patrice dijo...

Bello... (poco más se puede decir con un poema como este!)

Por cierto, esta semana he soñado contigo, sí, sé que es raro, pero supongo que tenemos cierta conexión -metafísica- además de una un poco más mundana que sé que tenemos y que te contaré algún día...

Sigue embelleciendo la red con esas cosas tan bonitas q escribes. Gracias.

La Semana Fantástica dijo...

Uno de los olores que más me gustan es el del suavizante de la ropa. Llegar a casa en esos días de lluvia en los que hay que poner el tendedero dentro de casa y recibir la bienvenida del suavizante... me encanta. Por eso no me importa tanto lo de la lavadora, Pi...

Cierto, sunion. Hay tejidos que se adaptan a uno, y ropa que habla de nosotros mejor que cualquier parrafada.

Patrice, cuéntame ese sueño, por dios!!! Con lo que me gustan los sueños a mí... Yo hoy he soñado con mi antigua empresa. Habían cambiado la entrada, que es una especie de cocherón acristalado, por unas pequeñas puertas y un hall oscuro. Interpretación clara...

Música dijo...

has conseguido hacerme llorar...., ahora puedo respirar..., el momento por el que paso hace que me pueda beber el poema de un solo trago...

La Semana Fantástica dijo...

Niña, no quería eso. Bueno, sí. Qué a gusto se queda uno después... ¿no, música mía?

Música dijo...

amor, claro que se que no me harías llorar gratuitamente, claro que se queda uno bien respirando, que alma se atora...y no veas, tb gusta ver que me ocurre como al resto de los mortales...a veces, el escrito del cuerpo se pone en relieve.....candente......ofú......, hay que ver que ultimamente los temas tratados en el blog...parece que mires mi vida x un agujerito, ves como la casualidad no existe, esto de la sinergia que tenemos...madre mía

La Semana Fantástica dijo...

Es que te miro por un agujerito, aunque tú no te enteres...

fer dijo...

yo practico ese juego siempre que me gusta alguien.
otra cosa es describirlo como en este poema.
es maravilloso.
me encanta pasar por aquí.

Música dijo...

con mirones así da gusto...

Gachas dijo...

Enhorabuena por la sensibilidad de sus lectores, Mr. Semana. Los míos son más toscotes. Claro, que yo no suelo meter poemas sino tontunas mil.
Besos para usted, posteador freelance.

La Semana Fantástica dijo...

Tus tontunas valen más que cien poemas, Gachas... Lo sabes bien.