domingo, 30 de marzo de 2008

Estoy vivo

"ESTOY VIVO."
(Belén Cueto, performance)

Si es que me lo ponen a un huevo… Vale, uno tiene su mirada dirigida hacia donde le interesa, ve lo quiere y evita lo que le insulta, pero… El jueves fue La Noche de los Teatros, y como la monta mi amiga María, y además me gustan esas convocatorias en las que la gente se echa a la calle en busca de cultura, pues allá que fui.

Vi a un hombre que “bailaba” con los dedos de sus manos en un escaparate de la FNAC de Callao, unos mendas haciendo performances modernas (y bastante estúpidas) en la plaza del Reina, no llegué a ver lo que había preparado Monoperro (que trabaja conmigo y me hacía ilusión verle) y acabé en el Círculo de Bellas Artes, en una especie de conferencia-teatro muy divertida de Ernesto Collado. Pero mira por dónde una chica (bueno, Belén Cueto) me cogió la mano y me pintó algo con rotulador. Esto. O era pitonisa, o es que lee La Semana Fantástica…



miércoles, 26 de marzo de 2008

Ya

"YA."
(Yo mismo, ayer)

Tenía que ser en martes, claro… Para los que frecuentan esta Semana Fantástica desde hace poco, les contaré que hace ya un tiempo que todo lo importante me pasa en martes.

He dejado mi trabajo. Y no tengo otro fijo que me espere a la vuelta de los 15 días. Y llevaba ocho años en la misma empresa. Y en los telediarios sólo hablan de crisis y crisis. Y todos los proyectos que manejaba en la oficina son bonitos. Y trabajo con gente encantadora (alguna estará leyendo esto).

Pero de todo acabamos cansándonos. Y a veces se aprovechan de uno cuando su trabajo le gusta. Y veinte años no serán nada, pero ocho sí. Y no soy el único que prefiere tiempo a dinero. Y sueño, el problema es que sueño con una vida mejor, en la que uno tiene opción a pasar una mañana paseando o una noche hablando, y no pasa nada. Y me gusta trabajar en silencio o con música, no rodeado de teléfonos, politonos, conversaciones ajenas y gritos varios que golpean la nuca. Y quiero ser más feliz.

Uffffff.

Un Big Bang personal, pequeño, sin consecuencias más allá de mis cuatro paredes. Pero Big Bang, creedme.

Tres semanas más, y salto al vacío.

Se me queda tan pequeña esta entrada para lo importante que esto es para mí...

Pero qué alegría. Qué alegría, fantásticos míos.

domingo, 23 de marzo de 2008

¿Lo juras por el blog?

"¿LO JURAS POR EL BLOG?"
(Juno)

Os lo juro por el blog: después de Semana Santa todo va a cambiar. Las vacaciones las he pasado en Córdoba, con mi familia y los viejos amigos (uno de ellos, especialmente “viejo”, hablaré de él algún día), y se acabaron esta mañana. No porque en Córdoba se trabaje el Domingo de Resurrección, sino porque la Operación Retorno me dejó sin billete para regresar a la hora que quería y me he venido de mañanita… No hay mal que por bien no venga: paso la tarde del domingo leyendo El País de pe a pa, leyendo nuevos blogs y escribiendo esto. Y maquinando algunos cambios de mobiliario en casa…

Lo de jurar por el blog lo he aprendido en Juno, la película del momento, la que hay que ver. Ganas le tenía ya (le había encantado a no me gusta el cardhu, todo el mundo habla de su BSO, quesalesconunbuenrolloincreíble…), y me fui con Rosa. Después de varios dramas cinematográficos que hemos sufrido juntos, nos vino muy bien este respiro… A la proyección de la peli le sigue pasarte días escuchando su BSO.



Creo que esta canción va a ser mi banda sonora en los días que vienen. No es que me quiera poner interesante, pero soy de los que no hablan mucho de las cosas hasta que son realidad. Pero esta semana me suelto la lengua y os lo cuento todo, palabrita del Niño Jesús.

Qué bien me va a venir este cojín que Música me ha hecho con sus manitas y que tanto me ha emocionado recibir. Hay regalos que llegan en el momento justo. Éste es uno de ellos.


jueves, 13 de marzo de 2008

Esta vida pide otra

"ESTA VIDA PIDE OTRA."
(Tachenko, nuevo disco)

Esta mañana Nani me advirtió: el título del nuevo disco de Tachenko es obra maestra. Qué exagerada, pensé… Me equivocaba. Junto a una portada de aire retro y colores de verano leí impreso algo. Algo que parecía que mi propio cerebro dictaba desde dentro: Esta vida pide otra.

¿Por qué será que a menudo son otros los que te expresan mejor que tú mismo? Carencias de la palabra propia.

Esta vida pide otra, amigos. Y yo voy de cabeza a por ello.


lunes, 10 de marzo de 2008

Y voté


Cada vez me siento más como uno de esos seres extraños y difusos que, días antes de unas elecciones, denominan “los dudosos”.

Pues sí, dudé y dudé, y ahí me teníais la noche del sábado visitando las webs de los distintos partidos entre los que “dudaba”, bajándome sus programas en pdf y viendo sus vídeos en Youtube. Qué lejos ha quedado eso de pasarse por la sede del partido a ver si te daban el programa, o buscarse un amiguete que te lo dejase. Me consta que no soy el único que el sábado se ciberinformó para votar: más de una de las que esto leen también estuvo…

Es extraño ir a votar, más aún en una ciudad grande como Madrid. Uno llega a un sitio en el que normalmente jamás entra, ese colegio del que a diario ves salir niños y madres es por un día tu lugar. Pero dentro no hay maestros ni recreo, sino un montón de gente extraña. Un señor que te recibe con una lista y te manda a una mesa. Otro que dice tu nombre en alto. Una mujer que no te deja que metas tú el sobre: tiene que ser ella. ¿Qué hace toda esa gente que vi en esa sala ahora mismo? ¿Y mañana?

Voté y me gustó votar, como siempre. Pero quisiera romper una lanza a favor de los que no votaron el domingo. Es un derecho que nos hace partícipes de la realidad política, sí. Que da sentido al hecho de que tomen decisiones por nosotros y manejen nuestro dinero, sí. Pero no es una obligación. No, no lo siento como tal, y en cambio he escuchado comentarios y conversaciones días atrás en las que se afirma lo contrario y se desprecia al que no vota.

Hay veces en la vida de un hombre (y una mujer; “amigos y amigas…”) en las que votar es ir contra tus principios. Creo que deberíamos meditar un poco sobre ello. Cuando uno no se siente en absoluto representado por ninguna opción, no sé por qué debe votar “lo menos malo”. Votar es algo lo suficientemente importante como para no hacerlo cuando no se cree en lo que se ofrece.

Pero voté, voté. Y convencido. Porque quise.

lunes, 3 de marzo de 2008

Imágenes de Cuba

Para contaros brevemente mi viaje a Cuba, he preferido hacerlo con imágenes. Alegría es lo que siento a mi regreso. Y que dure.

Qué fácil es hacer fotos bonitas en La Habana...

Tiendas muertas.

Una azotea de La Habana. Me hizo pensar.

La barrita, el bar del edificio Bacardí. Derroche de art decó.

Uno sale de La Habana y se encuentra paisajes así.

La resistencia.

El Malecón. Siempre merece la pena pasar por él. A cualquier hora.

René. Profesor de física, compañero, vecino, dj...

Bailando en la disco temba. Qué bien se lo pasan los domingos en La Habana...

En un taxi rosa.

Mientras el Parlamento "elige" nuevo presidente de Cuba, en el Capitolio venden plátanos.

María, en un taxi, y toda encanto, como siempre.

Con Antón Arrufat, el "culpable" de que yo cayese en La Habana en pleno febrero... Quien no haya leído nada suyo, que lo haga ya.

María me hace una foto.

La Victoria. La librería de Alberto y Gilberto. La cueva del tesoro.

En la esquina de la calle Armagura hay un café. Me quedé con ganas de tomarme uno, pero lo descubrí tarde.

La casa.

María Amalia y Uvaldo. Mis anfitriones. Qué bien se está en esa casa...

Donde se rodó Fresa y chocolate hay ahora un paladar, La Guarida. Y es uno de los sitios donde mejor he comido en mi vida.

¿No te suena de la película?

Ropa tendida al salir de La Guarida.

Cementerio chino. En algunos rincones, el terror.

Las Terrazas. Sentarse en ese embarcadero es serenarse.

martes, 19 de febrero de 2008

Fidel Castro renuncia a la presidencia y al puesto de comandante en jefe de Cuba

"FIDEL CASTRO RENUNCIA A LA PRESIDENCIA Y AL PUESTO DE COMANDANTE EN JEFE DE CUBA."
(El País, 19/02/08)


No sabía si encabezar el post con el titular cubano o con esa canción que a Planetote y a mí (y no sé si Música la conoce) tanto nos gusta: Todo en un día / todo a la vez / así no puede ser… A final me decanto por el otro, que es más mediático. A veces mi alma de periodista brota inesperada. ¿Será ella la que me lleva siempre a donde está la noticia? Me encontraba en Suecia este verano cuando se murió Ingmar Bergman. Dos meses después del 11-S en pleno Manhattan. Y ahora esto… Porque sí, queridos míos, sé que esto producirá densas envidias hacia mí, pero el viernes que viene dormiré en La Habana. Y hasta el jueves siguiente.

Ni me ha tocado la lotería ni soy la nueva Marujita Díaz. Este año la feria del libro de La Habana se la dedican a Antón Arrufat, y como edité un libro suyo para la colección BlowUp Novelas Cortas, va el hombre y me suelta en un email hablando de la citada feria: “si te place te hago invitar”. Como comprenderéis, me place. Aunque uno es tan subnormal que tardó dos días en responder, después de haber aparcado el asunto poseído por un pensamiento: “no, tengo demasiado trabajo, no puedo irme ahora, qué pena”. Pero hasta lo más subnormales recapacitamos…

Total, que para Cuba me voy. Pero como cantan Chico y Chica, “todo en un día, todo a la vez”. Esta mañana, mientras me duchaba, dedicaban en Radio 5 un especial a Fidel Castro. “Se ha muerto”, pensé primero. Qué alma revolucionaria más chunga tengo, oye. Que no. Que ha renunciado a seguir siendo presidente. Ya podía haberlo hecho hace unos años, pero bueno. Algunos dicen que su hermano, quien realmente gobierna desde hace meses, es más temible que Fidel. Otros hablan de un nuevo periodo democratizador que se abre…

Sea como sea, ahí voy yo, en un día en el que la cabeza me explota y el cuerpo me funciona al 50% por culpa de una gripe muy inoportuna. Y un día después de ver de nuevo Fresa y chocolate. Volví a disfrutarla como lo que es, un impresionante diálogo entre dos hombres buenos que hacen la revolución cada uno a su manera. El mundo de las casualidades surge una vez más al ver que en los agradecimientos, que no son muchos, aparece destacado un nombre: Antón Arrufat. Todo en un día…

Por si no escribo antes de marcharme (lo que no me extraña, porque tengo que hacer mil cosas todavía antes de irme), ¡brindaré por los amigos de La Semana Fantástica con un mojito!